Cómo usarla
Cada equipo recibe un puntaje de 1 a 5 en frecuencia de falla y en cinco dimensiones de consecuencia, más su nivel de redundancia. Los pesos expresan la política de la organización; los umbrales separan las clases A, B y C. El resultado es un ranking con el aporte acumulado de cada equipo al riesgo total.
Fórmulas
La redundancia reduce el impacto en producción : con reserva parcial el exceso sobre 1 se multiplica por 0,7 y con reserva total por 0,4. La consecuencia ponderada y el índice son:
Regla de seguridad: si la consecuencia en personas o ambiente es 4, el equipo no puede quedar en clase C; si es 5, queda en clase A.
Cómo leer los resultados
- Pocas clases A: la priorización solo sirve si concentra recursos. Cuando más del 30 % de los equipos son A, los umbrales o los puntajes están inflados.
- La concentración en el 20 % superior mide qué tan desigual es el riesgo. Valores altos justifican un análisis profundo solo de esos equipos.
- Los reclasificados por seguridad son equipos de baja frecuencia y alta consecuencia: los que un promedio simple escondería.
Supuestos y límites
- Los puntajes son ordinales: el índice ordena, pero un equipo con índice 16 no tiene el doble de riesgo que uno con 8.
- Puntuar en equipo (operación, mantenimiento, seguridad) y con descriptores escritos para cada nivel reduce la subjetividad.
Referencias
- ISO 31000:2018. Risk management — Guidelines.
- NORSOK Z-008. Risk based maintenance and consequence classification.
- Moubray, J. (1997). RCM II. Industrial Press. Uso de la criticidad para definir el alcance del análisis.